Montando tu acuario paso a paso I

Por Javier Tenor montar tu acuario Tiene 0 Comentarios

Acuarios, tanto marinos como de agua dulce, los hay de muchos tipos; y uno de los debates de fondo que siempre existe es el que contrapone a la hora de elegir: estética y diseño contra la sustancia (comodidad y gusto de los peces). Los encontraremos circulares, o de tanque como mesa de centro, delimitados por un marco en la pared... pero lo más importante siempre será que nuestros inquilinos vivan en un ecosistema equilibrado y natural, que se parezca todo lo que podamos, "al paraíso"; tendremos que pensar también en un mantenimiento que sea cómodo y económico para nosotros.

Mínimos: la base de nuestro acuario debe ser siempre sólida y nivelada, debe estar ubicado en un entorno libre de vibraciones y fuentes de calor, con vitrinas apropiadas; contaremos con un enchufe siempre cercano, y bastante espacio alrededor del acuario que nos permita operar con comodidad, colocar todos nuestros utensilios de mantenimiento, etc... Para todo ello una peana siempre nos ayudará a que cuando esté todo montado, manipulemos con comodidad nuestro acuario ya instalado, y por tanto muy pesado; lo más eficaz e  ideal es colocar una base de espuma plástica (capa de poliestireno) entra la base del vidrio del acuario y la peana. Aunque a día de hoy ya muchas tiendas especializadas venden el equipamiento básico completo en un kit de "todo en uno".

La temperatura ideal es de 23-26 grados centígrados para peces tropicales, y normalmente se logra usando un calentador con termostato colocado en la esquina del acuario; una vez ajustado es el que se encarga de mantener, a través del flujo de agua, la temperatura ideal siempre de manera uniforme.

El filtro es otro de los puntos clave de cualquier acuario; hace que el agua pase a través de una esponja que mantiene el agua limpia y libre de deshechos y partículas (las retiene). Además, permite el crecimiento de bacterias beneficiosas que combaten la contaminación. Los hay internos, y externos, aunque primero....

Puntos clave a la hora de ponernos manos a la obra:  dificultad, por dónde comenzar, qué necesitamos.... ¿vale todo? ¿qué no debemos hacer nunca?.

A lo primero, paciencia, conocimientos, y práctica: es la respuesta; porque así venceremos todas las posibles dificultades.  A lo segundo, comenzaremos siempre recopilando el máximo de información posible sobre los ecosistemas marinos: localizando las tiendas especializadas en este asunto, las que tengamos más cercanas y nos inspiren más confianza, que nos asesoren y permitan calcular los costes de todo lo necesario; será de gran ayuda leer todo lo que caiga en nuestras manos sobre nuestro proyecto de arranque marino y los ciclados. 

Materiales

Los que necesitamos para arrancar, mientras nuestro sistema no nos pida otra cosa:

Una urna de cristal o un tanque contenedor. Que supere los 100 litros de capacidad (a mayor volumen de agua, mayor estabilidad); los acuarios más pequeños son más complicados de estabilizar, y habrá que contar con rebosaderos.

Un Sump:  No es más que otra orta que está debajo del acuario principal, contendrá todos los aparatos que ocupen espacio y dejen más capacidad para el movimiento de nuestros peces. Según las características de los aparatos que vayamos a utilizar necesitaremos adaptar el sump de una manera u otra. 

Un Skimmer:  separador de proteínas, retira elementos contaminantes y proteínas de las columnas de agua antes de que se conviertan en elementos tóxicos. Lo ideal es tener un skimmer que cuente con el doble de capacidad del volumen de nuestro acuario. Los hay internos, o externos (Sump). 

Bombas de circulación:  oxigenan nuestro acuario y limpian el ecosistema, al igual que hacen las corrientes marinas en el océano. El cálculo ideal para saber que tipo de bomba usar en nuestro acuario es multiplicando el volumen de nuestro acuario (por ejemplo 100 Lx30 o 40 veces la circulación de la corriente); en nuestro caso nos da 3000 litros/hora, colocaremos pues dos bombas de 1500.

Sal de calidad: contiene vitaminas, calcio, pH estable, magnesio, así nos aseguramos de que nuestros peces no sufren cambios bruscos de parámetros.

Densímetro:  nos ayuda a medir la salinidad: la ideal está entre 1022-1025. Los hay analógicos o digitales.

Sustrato: el fondo de nuestro acuario: lo ideal es un suelo que no supere los 3 cm de grueso con un granulado de 0,1 a 0,5mm; debe ser fino, o casi inexistente para mejorar la circulación del acuario. Lo mejor es no utilizar en cualquier caso colores estridentes que no permitan estar cómodos a nuestros peces. 

Roca viva:  actúa como filtro biológico natural, en ella se asentarán las sepas bacterianas: lo ideal es un kilo por cada 10 litros de volumen de agua. Aunque también podemos ajustar estas cantidades jugando con la potencia de nuestro skimmer o Sump.

Habrá que tener a mano los medios para realizar regularmente Test básicos: Mag, KH, PH, Cal, No3, No2, Po4; ya hay marcas especializadas y más o menos fiables para estas mediciones a buen precio.

Grava de sílice: siempre fina y con sal de calidad que aporte beneficios al ecosistema.

Puedes seguir leyendo Montando tu acuario paso a paso II.